lunes, 1 de diciembre de 2014
Vomito vómito.
Si entorpecieras mis sentidos de una vez.
Si te callara todas tus sonrisas muertas de una vez.
Si me miraras aunque fuera con tus ojos vacíos de una vez.
Huele mal, demasiado podrido sin azulejos, o con ellos pero demasiado relucientes.
La luz se refleja aquí, ¿no la ves?
Y quiero ducharme, ducharme con agua ardiendo en la lEtrina de mis arcadas
v
o
l
c
a
d
a
s
al hemisferio de mis razones,
CANSADAS y cargadas de amenazas.
Chinchetas clavadas, arrancadas y la piel ardieNdo y purificándose. MUERTE.
Encorsetada en el delirio de mis neuronas que revolotean sobre el mar de mis cárceles ensangrentadas.
Huele mal, putrefactas ilusiones que se suicidan en el peligro inmenso de eso que era un sueño (lo era). Añoro lo que no he tenido.
Y blandir mis entrañas como si fueran lavadoras centriFugando. Todo lo hago premeditADO.
martes, 19 de febrero de 2013
muero sin haber nacido
He muerto sin haber nacido y soy un viejo con piel tersa. Mis arrugas están en mis emociones, decaídas, apagadas, casi fundidas. Como si la luz se hubiera vuelto negra, con destellos grisáceos y mis gafas sin cristales me taparan esta luz opaca.
He muerto sin haber nacido y mi vida es inane, tanto que me muevo quieta y no siento mis pulsaciones, ni debajo de un espumoso baño de agua donde te sumerges y oyes todos tus latidos, tus voces y sobre todo tus silencios.
La inexistencia es lo que queda vivo en mí.
Mi vejez aterrizó con demasiada rapidez haciendo sombra a la música de Satie que terminó siendo su compañera más fiel. A veces uno no comprende porqué estas sensaciones invaden el corazón o más bien la mente de uno y hacen tanta huella que consiguen perforar el cerebro hasta el talón del pie derecho, o el izquierdo, qué más da. La sensación es la de ser una infame marioneta manejada por don Nadie. Es como estar quieta y ver todo pasar, ver a todos pasar y lo peor, ver tu vida pasar sin saber qué significa vida cuando encima estás en ella.
Cómo tenemos la parsimonia de no saber nada y quedarnos inmóviles ante esto.
...
Ya sé por qué, porque sino, mueres en vida poco a poco como estoy haciendo. Se me va apagando mi luz y quiero volver a ELLA y a la vez quiero que me deje en paz. Aunque sea yo la que tiene que aceptar que he de ser yo la que la deje en paz y así nacer sin antes haber muerto.
martes, 22 de enero de 2013
despójate de mí
Llevo cuatro días pensando en ELLA.
Me atosiga el perderme en su realidad y en mis ficciones sobre ELLA, porque su insustancialidad recobra vida dentro de mí y me destroza brutalmente. ELLA no está a mi lado, a veces es mejor, pero de vez en cuando la echo de menos y deseo que me recoja y descansemos juntas. Su mirada me penetra tanto que me desequilibra y me hace de vez en cuando perder el rumbo. ELLA ha sido compañera de otras muchas personas y se que hace mucho daño pero inconscientemente deseo tumbarme a su lado y no moverme más.
Que el aliento no exista, que su figura no me deje sola y me acompañe para siempre.
Sé que si de repente me hace una casi visita, no la querré para nunca más, pero es tanta la necesidad de tenerla a mi lado a veces, que mi balanza se debilita y se cae en picado. Cayendo tanto que alcance lo que quiero y no quiero a la vez. Sé que mañana me volveré a olvidar de ti, lo sé, pero hoy te quedas pisando mi pensamiento con mucha fuerza, tanta, que llegas hasta a hacer daño.
Hazme el favor, no seas la media tinta, no seas la lluvia sucia que no termina de caer, si vienes quédate conmigo, si no, la visita házmela dentro de muchos años y así yo pueda aprenda a vivir...
Me atosiga el perderme en su realidad y en mis ficciones sobre ELLA, porque su insustancialidad recobra vida dentro de mí y me destroza brutalmente. ELLA no está a mi lado, a veces es mejor, pero de vez en cuando la echo de menos y deseo que me recoja y descansemos juntas. Su mirada me penetra tanto que me desequilibra y me hace de vez en cuando perder el rumbo. ELLA ha sido compañera de otras muchas personas y se que hace mucho daño pero inconscientemente deseo tumbarme a su lado y no moverme más.
Que el aliento no exista, que su figura no me deje sola y me acompañe para siempre.
Sé que si de repente me hace una casi visita, no la querré para nunca más, pero es tanta la necesidad de tenerla a mi lado a veces, que mi balanza se debilita y se cae en picado. Cayendo tanto que alcance lo que quiero y no quiero a la vez. Sé que mañana me volveré a olvidar de ti, lo sé, pero hoy te quedas pisando mi pensamiento con mucha fuerza, tanta, que llegas hasta a hacer daño.
Hazme el favor, no seas la media tinta, no seas la lluvia sucia que no termina de caer, si vienes quédate conmigo, si no, la visita házmela dentro de muchos años y así yo pueda aprenda a vivir...
domingo, 14 de octubre de 2012
mmmmmmmmmmmmmmm...
Vacilé en tu almohada tres minutos más hasta que quedaste sumido en un sueño profundo. En ese instante me levanté, cogí tu camisa como deseaba hacer desde que lo vi en aquella película y me paseé por tu casa con ella mientras me miraba al espejo y me daba cuenta de que ya formaba parte de ti. Tu olor impregnado en la camisa me recordó porqué me ponías tanto, porqué me gustaba tenerte dentro de mí y porqué tus suspiros me resultaban de lo más coqueto y sensual que jamás había probado.
Me la quité y volví a ir a la cama donde yacía tu cuerpo desnudo y soñoliento. Te miré sin respirar casi un día entero, no me cansaba estar a tu lado observándote y empapándome de todo tu yo, recordando cómo empezamos.
Todo fue aquella tarde del mes de octubre, no una tarde cualquiera sino esa en especial en la que te vi y sentí que tu yo debía formar parte de mi ello. Aquella tarde en la que conocí tu nombre a pesar que ya no me acuerde de él...
Me da igual cómo te llamas, de dónde de vienes o porqué estabas ahí en ese justo instante. Creo que nadie puede saber quién es y nadie sabe dónde está, por lo que no quise indagar en algo en lo que sabía no había respuesta alguna.
Tú también me miraste y esa reciprocidad tan añorada resultó ser fruto de un sentimiento que no se sació hasta meternos los dos en el baño y...hasta que follamos como perros. Preferiría usar otro animal, pero la frase ya está hecha así que este símil me es válido para que entiendas cómo lo sentí yo.
Lo hicimos cientos de veces hasta sentir una saciedad casi completa y darnos cuenta que no necesitábamos más que una copa de vino, tras otra, una charla existencial en la que nos dábamos cuentas que nada tenía sentido fumando un cigarro tras otro.
Cayó el atardecer de ese intenso día y con él muchos pensamientos ambiguos y rezagados que no venían a cuento. Se quedaron atrás muchas cosas, pero la soledad siguió acompañándonos.
Así, día tras día.
Por fin te despertaste, me miraste y te diste cuenta de que ya no estaba yo, ya era alguien combinado contigo, no aquella que no sabías quién era y no te importaba, era alguien que formaba parte de ti, y eso no te gustó, a mí tampoco. Quizás habíamos caído en el enredo de perder nuestra libertad y dejar llevarnos en exceso por nuestro superyó y caer en el conflicto del ello y el yo.
Te dije adiós, de repente, me dijiste nunca jamás, y me penetraste como si fuera la última vez, así fue, la última, y nos fundimos sin llegar a formar uno hasta que cada uno se fue por su lado.
Hasta luego.
domingo, 8 de julio de 2012
mancha solar
Cuántas veces me habré preguntado qué es la vida, cuántos momentos he sentido que había una respuesta, cuántos períodos he entendido que la solución estaba en mí, cuántas veces he pensado cómo está el mundo hecho, y porqué caminamos, y qué significa caminar, y porqué se puede entender ese término, por ejemplo, tanto literal como metafóricamente, porqué tantas cosas significan tantas otras...
¿Cuándo no?
Hablábamos de los temores del ser humano ante la muerte, decíamos que a dónde coño irían a parar nuestros pensamientos, nuestros sentimientos, ¿nos convertíamos sólo en algo físico? ¿eso es lo que queda de nosotros?
Quizás estaban mal enfocadas esas dudad porque resuelven fácilmente cuando nos damos cuento de la tristeza de que a lo mejor somos simple materia y realmente no tenemos nada más, somos lo que somos y punto. Por eso de alguna manera yo no tengo miedo al hecho de morir o no morir, esa no es mi cuestión. La mía es la vida, que para eso es la que tenemos, tampoco tangible, pero la tenemos y podemos jugar con ella. EL verdadero problema es cuando a quién le tienes miedo es a ella. Ese es mi problema, o ha sido mi problema, o será el problema.
El vació no tiene porqué llegar con la muerte, a mí me llego en la vida, esa insustancialidad, ese relleno falso que tenemos no me llena de ninguna de las maneras porque sigo encontrándome en ese mismo abismo, en ese acantilado en el que soy yo la que decide si tirarse o quedarse en lo que se conoce por tierra. Y digo por lo que se conoce porque es este mundo las palabras tienen un significado, o varios, pero al final si entiendes el idioma entiendes lo que se dice. Es más, estoy segura que cualquiera que lea estas palabras, vacías para mí, podrá entenderme.
¿Para qué escribirá esta mujer si dice que sus palabras son vacías? ¡menuda gilipollez!
Pues simplemente porque me he decidido que de alguna manera tengo que expresarme, aunque para mí nada sea suficiente para que alguien pueda comprender ese sentimiento de incomprensión, por eso lo de vacías, de alguna manera siempre tengo la esperanza, o también, nunca pierdo la esperanza, de que alguin venga y me diga todo tiene un sentido y éste es.
Y no, no me valen los comentarios que todos diríamos de:
Lucha por lo que quieres (lo hago o lo intento )
Tienes una familia adorable (los tengo)
Tienes unos amigos valiosísimos (los tengo)
Estudia lo que te gusta (lo hago)
...
Sí lo tengo todo y ya ante eso no tengo queja alguna, si yo lo sé , si me sé la teoría y encima la aplico a la práctica.
Pero no me sirve, lo siento no me sirve.
Nada es nada, nada es todo.
Vida es todo, por lo tanto vida es nada.
Es como un click en mi mente que me da un tremendo agobio, no quiero preguntarme más, no quiero intentar saber, porque nunca lo voy hacer. Tendré que hacer lo que pensé que jamás haría, dejarlo todo de lado, y seguir hacia delante como si nada pasara, quedarme de brazos cruzados porque de alguna manera si me convenzo por lo menos conseguiré que mi cabeza se calme y aproveche esas cosas que supuestamente me dan "vida" (ahora de nuevo la vida la uso de otra manera, o de muchas maneras...)
He vuelto a acordarme de los sueños, el primero tuvo que ver con mi "ello" y el de hoy ha tenido que ver con mi "tú..." Y supongo que por esas cosas uno se levanta y dice pues venga, déjalo tía, pasa de la vida igual que ella hace contigo y no te la tomes tan seriamente, es un juego, es azar, es saber tener suerte de ser una buena ficha y que sepan tirar bien los dados.
martes, 29 de mayo de 2012
¿Es una elección o es propiamente consustancial?
_¿Qué sucede cuando no te propones algo, cuando en tu vida lo único que importa es que las cosas salgan sin más?
_Yo te lo explico. Esa es la opción cómoda. El olvidar lo importante que son los procesos de creación, porque ahí es donde se encuentra la vida, las chispas de éstas, es lo peligroso, porque que las cosas salgan sin más es saber la realidad, la plenitud del vacío de la existencia. Por ello debes intentar llenarte de lo infinito en esa evolución, lo importante siempre es lo del medio.
_¿Por qué?
_Porque el principio siempre te lleva al final, y este te lleva a otro nuevo principio que te volverá a llevar a un nuevo final, y así sucesivamente. Sin embargo, si te metes en medio del recorrido y lo caminas y lo vuelves a caminar puedes conseguir no llegar nunca al tercer nuevo principio. Yo creo que todo es la transición, el proceso de difuminar los colores de la vida que se enganchan con otra cosa, pero sólo si tú quieres.
_Por lo tanto, ¿podré elegir sacar las cosas por mí mismo?
_Desgraciadamente todo lo que te he dicho sería lo ideal, lo onírico, pero la realidad se presenta como algo dado, que es así y que no cambia y que aunque muchas veces intentes seguir caminando, siempre llegas a un lugar. Cosa que tampoco es mala, pero sí aburrida. Lo mejor sería que te dejasen decidir, y que las opciones de la duración no te las plantasen en bandeja de plata.
_Por eso quiero caerme.
_Cuando lo hagas, disfruta de la acción de levantarte, porque cuando llegues arriba, te volverás a caer.
_Estoy de acuerdo, pero pienso que es necesario conseguir que los tres niveles sean necesarios de la misma manera, pero que el primero, no me lleve directamente al último.
_El último siempre será el primero, y el primero, siempre será el último. Sin embargo, el segundo...El segundo siempre será él mismo, siempre serás TÚ mismo.
domingo, 6 de mayo de 2012
Cómo retratar al hombre invisible.
Quizás ese deseo tan efímero y a
la vez interminable de querer ser y no ser al mismo tiempo nos hace la vida un
poco más amable, un poco menos ficticia.
No sé de qué manera podría
conseguir exponer aquí mis pensamientos con esa manera vehemente que suelo
tener al hablar de lo que siento. Llegan momentos en los que te das cuenta que
hay veces que sientes, que intuyes, pero que no te planteas más allá, no hay de
momento ninguna reflexión. Y sin embargo llega alguien en tu vida que pone
palabras a esa magia creada dentro de ti, y que la hace más real, o no, pero
simplemente le pone nombre a aquello que en un segundo de tu vida te estuvo
hablando sobre ella.
Llegas a tu cubículo, como decía
Jodorowsky, y pones esa luz propia que hace de ti un ente diferente a aquel que
tienes en tu más próxima cercanía.
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